jueves, 4 de febrero de 2010

FIESTA DE LA CANDELARIA Y FESTIVIDAD DE LOS OBISPOS SAN BLAS Y SAN OSCAR

El día 2 de febrero, en la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, o «la Candelaria» nuestro Obispo Oscar Sarlinga ha celebrado la eucaristía, con bendición de las candelas, en la iglesia catedral de Santa Florentina, a las 19.

Hoy, día 3, en la festividad de los Obispos San Blas y San Oscar, son impuestas las candelas sobre las gargantas, según la tradición piadosa, en la misa de 19, en la misma iglesia catedral.

En la diócesis de Zárate-Campana, el día 3, celebramos el 4to. aniversario de la elección de Mons. Oscar Sarlinga como Obispo diocesano por parte de S.S. Benedicto XVI (el 3 de febrero de 2006, habiendo tomado posesión de la diócesis el 18 de febrero). Rogamos a los fieles católicos una recordación en la oración por nuestro Pastor.

miércoles, 3 de febrero de 2010

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL AÑO JUBILAR VISITANDINO: DECRETO DE LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA DE LA SANTA SEDE

Leído por Mons. Santiago Herrera al inicio de la celebración presidida por Mons. Oscar Sarlinga el 24 de enero del corriente, en la apertura del Año Jubilar Visitandino, en el Monasterio de la Visitación, del partido de Pilar (diócesis de Zárate-Campana)

INDULGENCIAS CONCEDIDAS POR LA SEDE APOSTÓLICA EN EL AÑO JUBILAR VISITANDINO

P E N I T E N C I A R I A A P O S T Ó L I C A
Prot. N. 55/08/I
D E C R E T O

El Sumo Pontífice, Benedicto XVI, felizmente reinante, fue informado por el Padre Valentín Viguera, S.D.B., Asistente General de la Orden de Religiosas de la Visitación de la Santísima Virgen María, de las celebraciones jubilares con que el año 2010, cuarto centenario del día en que este Instituto religioso fue fundado por Santa Juana Francisca Frémiot de Chantal y San Francisco de Sales. Con el deseo de premiar a los piadosos fieles su peculiar solicitud por la amadísima Iglesia y su afecto peculiar a la Orden de la Visitación de Santa María, concede benignamente indulgencia plenaria, con las condiciones de costumbre (Confesión Sacramental, Comunión Eucarística y una oración por las intenciones del Sumo Pontífice). Cumplidos estos ritos, los cristianos verdaderamente arrepentidos que visiten un Monasterio de la Orden de la Visitación de Santa María y en una Iglesia Conventual tomen parte en alguna ceremonia por un espacio de tiempo y terminen recitando la Oración Dominical, el Símbolo de la Fe y algunas oraciones a la Santísima Virgen María, San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca de Chantal.

a.- El día en que se abra solemnemente el Año Jubilar, el día de la fiesta de San Francisco de Sales (24 de enero), el día aniversario de la fundación (6 de junio), en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (19 de junio), el día de la fiesta de Santa Juana Francisca de Chantal (12 de agosto), el día en que se clausure solemnemente el Año Jubilar.

b.- Por una vez, el día que elija cada uno de los fieles

c.- Cuantas veces se tome parte en una peregrinación a uno de los Monasterios.

Las religiosas de la Visitación que por motivo de enfermedad u otras causas graves no puedan participar en las celebraciones jubilares, pueden ganar la indulgencia plenaria en el lugar en que se encuentren, detestando todo pecado y con la intención de cumplir cuando puedan las tres condiciones ya sabidas y se unan espiritualmente, ofreciendo las oraciones y dolores o incomodidades propias de la vida, ofrecidas a Dios por medio de María.

Lo anterior vale por el espacio del jubileo de la Orden de la Visitación de Santa María.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaria Apostólica, el día 17 de septiembre del año de la Encarnación 2008.

JUAN FRANCISCO S.R.E. CARD. STAFFORD
Penitenciario Mayor

Juan Francisco Girotti, O.F.M. Conv.
Ep. Tit. Metensis, Secretario

domingo, 31 de enero de 2010

FUE INAUGURADO SOLEMNEMENTE EL JUBILEO VISITANDINO EN EL MONASTERIO DE LA VISITACIÓN DE PILAR

El domingo 24 de enero fue solemnemente abierto el Año Jubilar Visitandino en el Monasterio de la Visitación de María, en Pilar (diócesis de Zárate-Campana), con la presencia de la Rvda. Madre Priora Silvia Cincotta, las monjas de clausura, y la concelebración de Mons. Herrera, pro-vicario general, el Pbro. Jorge Ritacco, de Ntra. Sra. del Pilar, el P. Iván Pertiné, de la Sociedad de San Juan, y los sacerdotes pertenecientes a esta sociedad de vida apostólica, seminaristas, hermanos religiosos, religiosas de distintas congregaciones, y numerosos laicos, en la eucaristía presidida por el Obispo Mons. Oscar Sarlinga.

En efecto, el Monasterio de la Visitación de Santa María, más conocido como " de las Monjas Salesas" se convirtió ese día en un punto de encuentro de fieles de diversos lugares de la diócesis y de ciudades vecinas, también de Buenos Aires, para inaugurar el mencionado Año Jubilar Visitandino (1610-2010) en conmemoración de los 400 años de la fundación de la Orden de la Visitación de Santa María por parte del Obispo San Francisco de Sales.

Durante la homilía destacó Mons. Sarlinga la figura de San Francisco de Sales, nombrado "Obispo de Ginebra" (en la actual Suiza, pese a que la ciudad entró oficialmente en la Confederación helvética recién en 1801), en cuya diócesis nunca pudo tomar posesión, en razón de haberse convertido en sede del calvinismo, y habiendo debido residir, por esa razón, siempre siempre en Annecy (Francia), desde donde irradió su apostolado, visitando a las familias, también clandestinamente, en Ginebra, y vestido de paisano, para no ser reconocido y apresado, y habiendo distribuido numerosas cartas de carácter pastoral entre las familias que permanecieron católicas en la zona, en razón de cuya "actividad gráfica" fue declarado patrono de los periodistas. Dijo Mons. Sarlinga que "toda la región Centro-Oriental de la Francia, notablemente el Chablais, se benefició de la reevangelización por parte de San Francisco de Sales, en una oración y actividad incansables, como verdadero Pastor que dio la vida por el Rebaño que le había sido encomendado", y que la fundación de la Visitación correspondió a una gran intuición sobre constituir "un faro para la humanidad", por la iluminación de tantas conciencias por la Gracia divina, en razón de la oración de las monjas, que se ofrecen como almas víctimas por quienes sufren, por quienes más lo necesitan, por los pecadores, por los que no creen, por los que ya no tienen esperanza".
El Obispo llamó a las religiosas a seguir siendo, en el mundo de hoy, también ese "faro para la humanidad" que quiso San Francisco de Sales, quien las fundó en 1610 junto con Santa Juana Francisca de Chantal. Con el trabajo de ambos dieron a resurgir una congregación dedicada a la vida contemplativa y marcada por la ayuda a los pobres como modo de vida regida por los votos simples que se convertirán en solemnes y de clausura con la regla de San Agustín, años más tarde, que guiaron la forma de vida de las religiosas que viven en clausura en el Monasterio de Pilar. Con una eucaristía donde tanto ofrendas como lecturas se centraron en torno a la conmemoración de los 400 años del nacimiento de la fundación, se iniciaron los diversos actos del Jubileo Visitandino que se celebrarán a lo largo de todo el año. El decreto con las indulgencias concedidas por la Penitenciaría Apostólica fue leído por Mons. Santiago Herrera al inicio de la misa, luego del saludo inicial. Durante este Año Jubilar podrán lucrarse visitando la iglesia del Monasterio, y la indulgencia plenaria con las debidas condiciones (recibimiento digno de los Sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, y oración por las intenciones del Papa) el 24 de enero (Solemnidad de San Francisco de Sales y comienzo del Año Jubilar), el 6 de junio (400.º Aniversario de la Fundación de la Orden), el 11 de junio (Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús), el 12 de agosto (Solemnidad de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal), y el 13 de diciembre (Tránsito de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal y clausura del Año Jubilar); o bien, una sola vez, en un día elegido por cada fiel, o en visita de peregrinación en grupo.
Mons. Sarlinga relacionó también en su homilía la providencialidad de la Fundación, con la vocación de Santa María Margarita Alacoque, y sus visiones del Sagrado Corazón, y los mensajes que han hecho tanto bien en la Iglesia a los largo de los siglos, así como la visita de las reliquias de la Santa a la diócesis de Zárate-Campana (a Pilar, Presidente Derqui, Campana y Belén de Escobar) y a otras diócesis de la República, así como la consagración de la diócesis de Zárate-Campana al Sagrado Corazón de Jesús, el 9 de mayo de 2009.
Luego de la celebración de la Misa, el Obispo y los sacerdotes saludaron a la Priora y a las religiosas desde la clausura, y a continuación lo hicieron los fieles presentes en gran número.

viernes, 29 de enero de 2010

Sacerdocio y mundo digital

Por SIC el 29 de Enero de 2010

En el marco de la reciente presentación del mensaje del Papa Benedicto XVI para la 44 Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales, monseñor Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, confía en exclusiva a H2onews, la importancia del tema con relación al año sacerdotal que la celebra Iglesia Universal.

“Este año el Papa ha elegido un tema particolar en conexión con el año sacerdotal, el tema es “el sacerdote en el mundo digital, los nuevos medios de comunicación al servicio de la palabra.

“Es interesante porque el Papa en su mensaje habla del papel que el sacerdote juega, ejercita, en el campo de la pastoral digital, pero no se dirige solamente a los sacerdotes”.

“El mensaje se dirige a toda la Iglesia, que deve descubrir poco a poco el papel que juega el sacerdote en el nuevo campo de la pastoral del mundo digital”.

La tarea fundamental de todo sacerdote es el amor del mensaje evangélico y ser ejemplo de la Palabra de Dios para todos los miembros de la Iglesia y recordar a todos los hombres de la humanidad la buena noticia.

“El tema es importante porque el Papa reconoce que el sacerdote en este sector debe mantener una grande fidelidad al mensaje evangélico, debe ser un testigo apasionado de la Palabra de Dios, debe recordar, como dice el texto, a esta humanidad perdida que Dios está cerca, que Dios ama al hombre, éste es el tema fundamental de la buena noticia, del grande anuncio”.

Monseñor Celli puntualiza la invitación que el Papa dirige en su mensaje, con esta sucinta frase:

“Me parace que éste es el gran desafío, el anuncio sereno, profundo, que implica que el Papa dirige a todos nosotros con su mensaje en la 44 jornada mundial de las comunicaciones sociales”.

Como vemos, nuestro Papa Benedicto XVI no deja de sorprendernos. Y, como hemos dicho, esta vez lo ha hecho con el "Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales", que inserta en el año sacerdotal desde una perspectiva tan original como sorprendente. Baste pensar que su lema es «El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra». Lo que el Papa quiere, en última instancia, es que los sacerdotes incorporen cada vez más a su acción pastoral el mundo de las nuevas tecnologías.
Es evidente que la tarea primaria del sacerdote es la de anunciar a Jesucristo y comunicar la multiforme gracia divina que nos salva mediante los sacramentos. Lo que ocurre es que los medios modernos de comunicación dan a la Palabra una capacidad de expresión y difusión casi ilimitada, y abren enormes perspectivas a la acción evangelizadora de la Iglesia. Las autopistas de la comunicación digital se han convertido en un instrumento de intercomunicación tan poderoso, rápido y eficaz, que no usarlas sería una grave irresponsabilidad.
Esta realidad sitúa al sacerdote –en palabras del Papa- ante el umbral de una «nueva historia», porque en la medida en que las nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas y más se amplíen las fronteras del mundo digital, «tanto más se verá llamado el sacerdote a ocuparse pastoralmente de este campo».
El mandato de Jesucristo «Id al mundo entero, y predicad el Evangelio» pasa hoy, necesariamente, por el uso constante y gozoso de los medios digitales de comunicación. Por eso, el Papa no duda en afirmar que los sacerdotes, además de valerse «de los medios tradicionales, ha de hacerlo también de los que aporta la nueva generación de medios audiovisuales: foto, video, animaciones, blogs, sitios web» para «la evangelización y la catequesis».
Evidentemente, el sacerdote seguirá necesitando una sólida formación teológica y una honda espiritualidad para descubrir al hombre de hoy el rostro de Cristo. Pero a esta formación hay que “unir el uso oportuno y competente de los medios digitales». La formación doctrinal y espiritual y el uso de los medios de comunicación han de ensamblarse en perfecta unidad y tener siempre delante el mismo horizonte: anunciar a los hombres y mujeres, especialmente a los no creyentes, la persona y doctrina de Jesucristo Salvador.
Uno se imagina con qué alegría y empeño se hubiera acercado san Pablo, el apóstol por antonomasia de los paganos, a esta tecnología digital, si hubiera existido en su época, a los fines de hacer llegar el mensaje salvador hasta el último rincón del planeta.
Porque hoy dìa, hay que reconocerlo, es una realidad que una página web o un blog pueda llegar al lugar más alejado de la civilización. Y es posible entrar en contacto creyentes de cualquier religión, con no creyentes, así como con personas de todas las culturas.
De todos modos, los medios masivos de comunicación, y las modernas tecnologías, por sorprendentes que sean, han de ser usadas con fundamento en los valores, en las virtudes, en la alegría de evangelizar y de construir la civilización del Amor. En ese sentido, no se trata tanto de "estar por el simple hecho de estar presente" en dichos medios, o de simplemente "hacer uso de ellos". Presuponiendo esto último, lo que tenemos que tener ante la vista es concebirlos como "instrumentos" al servicio de la evangelización y de la dignidad de la persona humana, de su promoción humana integral.
Es en este aspecto como el sacerdote ha de ser siempre consciente de ser un "servidor de la Palabra" que salva y favorece el desarrollo humano integral. De ahí que, como señala el Papa, siempre hay que asegurar «la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales». Los medios tendrán la calidad humana y espiritual de las personas que los manejan y llevan adelante. Misión del sacerdote es "animar a esas personas", en el sendido de "darles alma", derramando sobre ellas todo su caridad y celo pastoral.

jueves, 28 de enero de 2010

EL PAPA INSTA A LOS SACERDOTES A USAR DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DE COMUNICACIÓN, ENTRE LAS CUALES LOS BLOGS

La exhortación del Papa Benedicto XVI llegó mientras enfatizaba que los sacerdotes deben aprender a utilizar nuevas formas de comunicación para propagar el mensaje del evangelio

En su mensaje a la Iglesia Católica Romana durante el día mundial de las comunicaciones, el pontífice de 82 años, que no es un fanático de las computadoras e internet, reconoció que los religiosos deben sacar el mayor provecho del "rico menú de opciones" ofrecido por nuevas tecnologías.

"Por consiguiente los sacerdotes son llamados a proclamar el evangelio por medio del uso de la última generación de recursos audiovisuales -imágenes, videos, elementos de animación, blogs, sitios web- que junto a medios tradicionales pueden abrir nuevos panoramas para el diálogo la evangelización y la catequesis", comentó.

Los sacerdotes, agregó, tienen que responder al desafío de "los cambios culturales de hoy", si quieren llegar a personas jóvenes. Pero Benedicto XVI hizo una advertencia a los religiosos que no intenten convertirse en estrellas de los nuevos medios.

"Los sacerdotes presentes en el mundo de las comunicaciones digitales deberían ser menos notables por su inteligencia mediática que por su amor al oficio religioso", indicó.

Tras décadas de haber permanecido receloso de los nuevos medios, el Vaticano decidió utilizar las nuevas tecnologías. El año pasado, el Vaticano lanzó un nuevo sitio web: www.pope2you.net, ofreciendo una aplicación llamada "The pope meets you on Facebook" ("El Papa te encuentra en Facebook") y otra que permite a los fieles ver los discursos del líder religioso en sus iPhones o iPods.

(tomado de Infobae, edición digital del 23 de enero de 2010)

miércoles, 27 de enero de 2010

FELICITACIÓN A LOS PERIODISTAS EN SU DÍA, EN LA FESTIVIDAD DE SAN FRANCISCO DE SALES

Al celebrarse, este domingo 24 de enero de 2010, la Festividad de San Francisco de Sales, Patrono de los Periodistas y de los Comunicadores, el Obispado de Zárate-Campana quiere expresar su agradecimiento a todos ustedes por el esfuerzo que realizan cada día por alcanzar la verdad de los acontecimientos que hacen noticia y son de interés para nuestra sociedad de hoy.

Sabemos que ustedes desean ejercer su profesión en libertad y con justicia, aun enfrentándose no pocas veces con dificultades y con “especiales dilemas éticos" (Aetatis novae, n. 19).
Valoramos a los comunicadores católicos, y también a todos aquellos que realizan un esfuerzo por la comunicación de la verdad, el bien común, el mensaje de esperanza, y los animamos ser fieles en lo que es, sí, una profesión, pero también es una “vocación” por la verdad, a la vez que los exhortamos a elevar siempre, dentro de las posibilidades que estén realmente a su alcance, la calidad de la información, la cual es un servicio del bien común. Nuestra sociedad tiene derecho a una información fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

Que la extraordinaria figura de San Francisco de Sales, su santo patrono, en consideración a su vocación y compromiso incansable de comunicar la verdad de la fe, les anime a seguir fieles a su vocación, a continuar con la noble y delicada tarea de informar con fidelidad, haciendo resplandecer siempre la verdad y creando opinión en la ciudadanía, con respeto y objetividad. Ojalá el periodismo valórico y sano siga contribuyendo a la convivencia pacífica entre las personas, las familias y las comunidades.

lunes, 25 de enero de 2010

BARUJ TENEMBAUM, PIONERO DEL DIÁLOGO JUDEOCRISTIANO

Carta de Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana (Argentina)

BUENOS AIRES, sábado, 23 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos la carta que envió en el día en el que Benedicto XVI visitó la gran sinagoga de Roma, el 17 de enero, monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana (Argentina), a Baruj Tenembaum, judío, fundador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, pionero desde el pontificado de Pablo VI del diálogo judeocristiano.

* * *

Señor Baruj Tenembaum

De mi distinguida consideración

Agradezco de corazón su comunicación personal y su especial mención respecto de la celebración de este día 17 de enero de 2010, en que se da la feliz coincidencia (la cual nunca escapa a la Providencia divina) en que la Fundación Internacional Raoul Wallenberg que Vd. dignamente preside celebra un día de diálogo y memoria activa en homenaje a la desaparición heroica del benefactor del pueblo judío, el mencionado Raoul Wallenberg, diplomático sueco, y la visita del Sumo Pontífice Benedicto XVI a la Sinagoga de Roma.

Son ahora exactamente las 14 hora argentina, de este domingo 17, y me viene a la memoria cómo, de verdad, la historia es «Maestra de vida» («Historia Magistra vital») puesto que Vd. señor Baruj, nacido en "Las Palmeras" colonia de judíos de Europa Oriental en la provincia de Santa Fe, ha desplegado una indudable acción a favor del diálogo interreligioso, aún antes, de la mutua comprensión y simpatía entre judíos y cristianos, no menor en su dedicado trabajo respecto de palabra y acción de común con representantes de la Iglesia Católica.

Permítame recordar hoy el memorable enero de 1965, cuando, muy joven todavía, tuvo Vd. la honra de dialogar en audiencia con el Papa Pablo VI (primer Sucesor de Pedro en visitar la Tierra Santa-Israel), hasta la actualidad, ha hecho su leit motiv, la razón de su vida institucional y el de su Fundación, la conmemoración (incluso en el sentido bíblico de la palabra) de Raoul Wallenberg, hombre justo, porque extendió su brazo solidario a los hermanos judíos perseguidos por el nazismo, ese «ídolo surgiente» como ya lo había llamado, en los orígenes de aquél, el entonces Cardenal Eugenio Pacelli. Pensemos, respecto de esta frase, lo que en la concepción cristiana (y judía) significa "el culto a los ídolos". E igualmente ha destacado Vd. con especial admiración y ardor la figura y acción del entonces Delegado Apostólico y luego Nuncio Angelo Roncalli, quien accediera al solio pontificio con el nombre de Juan XXIII, a quien ha promovido para su declaración de «Justo entre las Naciones».

Su vasta trayectoria, señor Baruj, y permítame que la recuerde, se traza en las huellas de innumerables peregrinaciones de católicos y judíos a Israel-Tierra Santa, las cuales lo llevaron a Vd. a fundar la Asociación Casa Argentina en Israel-Tierra Santa. Es bueno recordar la reminiscencia, o más bien, el recuerdo perenne, de todo ello respecto de nuestra patria argentina, con el magnífico mural de Raúl Soldi (de 1968) en la Basílica de la Anunciación, de Nazaret, que representa «el Hallazgo de la Virgen de Luján», símbolo netamente argentino de entre todas las ofrendas votivas de diferentes naciones. Siendo quien suscribe hoy el Obispo de Zárate-Campana (en cuya jurisdicción se encuentra el partido de Pilar) no podría dejar de mencionar que con probabilidad fue en la jurisdicción actual de esta diócesis (creada por Pablo VI en 1976) donde ocurrió «el milagro de Luján, en los pagos de Zelaya», según lo certificó y atestiguó el gran historiador Mons. Juan Presas; esto dicho sin ningún menoscabo del gran hecho de fe y de realidad concreta de contar con la perpetua presencia de la imagen auténtica en la magnífica Basílica de Luján. Prosiguiendo con la narración de este caminar, es también es la ocasión de hacer memoria de la iniciativa que Vd. tuvo, junto con el Emmo. Cardenal Antonio Quarracino (quien lo honró con su amistad), inolvidable Pastor de la Iglesia en la Argentina, Arzobispo de Buenos Aires, del mural con páginas de la Biblia y de devocionarios judíos rescatados del Holocausto, que fueron ubicados en la iglesia catedral primada.

Todas esas acciones, señor Tenembaum, se ubican en el contexto de los grandes pilares de nuestra común herencia, destacándose en el ámbito judío nombres célebres como los de Martin Buber (Cfr. MARTIN BUBER, Deux types de foi. Foi juive et foi chrétienne, Cerf, París, 1991, trad. cast.: Dos mundos de fe, Caparrós, 1996), y Franz Rosenzweig (Cfr. FRANZ ROSENZWEIG,Stern der Erlösung, Frankfurt, 1921, trad. francesa: L'étoile de la Rédemption, Seuil, (1971), París, 1982, trad. cast.: La estrella de la Redención, Sígueme, 1997), o en Argentina el Rabino León Klenicki, director del ADL's Department of Interfaith Affairs, sin excluir a otras destacadas personalidades, algunas actuales.

Como dije, en su comunicación me decía Vd. con sentimiento que se conmemora la desaparición, en 1945, del diplomático sueco Raoul Wallenberg, detenido y desaparecido por el ejército soviético luego de salvar las vidas de decenas de miles de judíos en Hungría, ocupada por el nazismo. Un testimonio de tal magnitud -junto con el de muchos otros- sigue interpelándonos y llamándonos a la responsabilidad, más aún, a la corresponsabilidad, en el diálogo interreligioso, sereno, profundizador de la verdad, en el aprecio mutuo de nuestras culturas, en el diálogo de las religiones (las del tronco abrahamítico, sin excluir a ninguna otra, como nuestra responsabilidad más próxima), lo cual es, me atrevo a decir, condición básica para la paz en el mundo.

En el proyecto del Señor, se da que hoy, 17 de enero, es la tercera vez que Benedicto XVI visita una sinagoga, la primera vez en Roma, después en Colonia (el 22 de agosto de 2005) y también en New York (el 18 de abril de 2008). Apenas acabo de ver un anticipo de las noticias en versiones digitales de diarios italianos en Internet. El Pontífice Romano Benedicto abre su corazón a los hermanos judíos, casi veinticuatro años después de que su inmediato predecesor, Juan Pablo II, en un gesto histórico, fuera el primer Papa que traspusiera el umbral de un Templo hebreo, el fausto 13 de abril de 1986.

Benedicto XVI ha sido recibido por la comunidad judía de Roma, marcando una etapa más en el camino de la concordia y la amistad entre nuestros pueblos, entre nuestras religiones. En el Ángelus de hoy por la mañana señalaba el Santo Padre que: "De hecho, a pesar de los problemas y las dificultades, entre los creyentes de las dos religiones se respira un clima de gran respeto y diálogo", como se observa de la valoración común de lo que nos une: "ante todo, la fe en el único Dios, pero también la tutela de la vida y de la familia, la aspiración a la justicia social y a la paz" ( Benedicto XVI, Angelus del 17 de enero de 2009, en:http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=349920). En su reciente discurso a la Curia romana, haciendo alusión a su reciente peregrinación a Tierra Santa, Benedicto XVI ha querido subrayar el significado de su visita a Yad Vashem, el Memorial del Holocausto en Jerusalén: "un encuentro sobrecogedor con la crueldad de la culpa humana, con el odio de una ideología ciega que sin justificación alguna ha condenado a millones de personas a la muerte y, de esta forma, ha querido extirpar del mundo también a Dios, al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y al Dios de Jesucristo".

Es nuestra común herencia. En ese marco, no podría olvidar, señor Baruj, que nuestro último encuentro programático, en Buenos Aires, respecto del diálogo judeo-cristiano (cuando quien habla era todavía Obispo auxiliar de Mercedes-Luján, y por consiguiente nuestro diálogo versó también la réplica de la Virgen de Luján, de Soldi), tuvo lugar en la misma tarde en que, en hora argentina, justo recibimos la noticia oficial del «Paso a la Casa del Padre» del querido Papa Juan Pablo II, en ese 2 de abril de 2005. He sabido por la agencia ZENIT y por otros medios internacionales que ha sido Vd. uno de los candidatos para el Premio Nobel del año 2009 (CfNobel Candidate Honors John XXIII, Artículo en ZENIT, en. www.zenit.org/article-28042?l=english, 14 de enero de 2010); por haber dedicado su vida a descubrir el heroísmo de seres humanos, y en lo que concierne al ámbito católico (que no es el único), como lo he dicho, señaladamente para con el Mons. Angelo Roncalli, luego Papa Juan XXIII, hoy declarado bienaventurado por la Iglesia católica.

Vemos en el heroísmo que nos transmitieron esos «testigos» que el Amor, sí con mayúsculas, y la solidaridad trascienden los límites de las nacionalidades, de las institucionalidades, y aún del miedo (esa pulsión-pasión difícil de refrenar) impuesto por regímenes totalitarios. Le reconozco a Vd. el sentido de justicia que tuvo también su implícito reconocimiento acerca de que Angelo Giuseppe Roncalli realizó esas destacadas acciones «mientras cumplía funciones como Delegado Apostólico en Estambul durante la segunda guerra mundial fue el responsable de salvar a numerosos judíos». Como Delegado Apostólico, justo es reconocer que representaba a quien era el Sucesor de Pedro.

El Santo Padre Benedicto nos ha pedido hoy en la Sinagoga de Roma que continúe el diálogo entre nosotros, que recordemos nuestra «común tradición» y nos ha exhortado a "reconocer al único Señor, contra la tentación de construirse otros ídolos, de hacerse falsos becerros de oro», así como a «despertar en nuestra sociedad la apertura a la dimensión trascendente, dar testimonio del único Dios» lo cual constituye «un servicio precioso que judíos y cristianos pueden ofrecer juntos».

Gracias al Señor, porque se puede dialogar. Gracias por la acogida del Gran Rabino, de Rabinos y representantes del mundo hebraico, al Papa. Gracias al Señor porque podemos aceptarnos mutuamente, gracias al Señor porque un Papa, Sucesor de Pedro, puede dirigir esas palabras en la Sinagoga de Roma, habiendo ingresado entre el aplauso cerrado de los ciudadanos italianos, de religión o tradición judía, y también de otros de colmaban el Templo.

Gracias al Señor porque podemos ver las diferencias que permanecen, y algunas dudas o heridas que quizá no estén del todo cerradas, pero podemos hacerlo con respeto, con mutua estima, y mirando hacia delante en un proyecto de vivir en armonía, mutua escucha, sana colaboración, y construcción de la civilización según principios cívicos y trascendentes.

Recientemente ha dicho el Gran Rabino de Roma, Riccardo Di Segni: "Nuestra amistad debe servir para demostrar que se puede testimoniar la propia fe en modo no ofensivo, no agresivo y no violento respecto de los otros creyentes, y de los otros seres humanos. Y es un mensaje importantísimo en la fase actual" (http://www.avvenire.it/Chiesa/intervista+Di+Segni_201001161304599400000.htm).

Un ejemplo significativo en nuestros días lo constituyen las reuniones entre la Santa Sede y elInternacional Jewish Congress, cuyo comité de enlace, por ejemplo, se reunió en Buenos Aires en julio de 2004 para tratar el tema Tzedek y Tzedaka, Justicia y Caridad, y en una declaración conjunta redactada entre católicos y judíos afirmó que "nuestro compromiso conjunto con la justicia tiene una profunda raíz en ambos credos. Recordamos la tradición de ayudar a la viuda, al huérfano, al pobre y al extranjero, según el mandato de Dios (Ex 22,20-22; Mt 25,31-46)".

Nuestra corresponsabilidad en el diálogo interreligioso y en las acciones correspondientes, señor Baruj, creo que podríamos orientarla, junto con la profundización de nuestra herencia común, hacia la realización de la Justicia y la Caridad en el mundo de hoy, y las pongo así, con mayúsculas, porque son virtudes mayúsculas por excelencia, magníficas, humildes, instituyentes, hermanantes.

Son virtudes, o valores, si se los quiere ver así, que hemos de profundizar, acrecentar y poner en práctica, en particular en las religiones del tronco abrahamítico, resumidas en su origen más hondo: la paternidad de Dios Misericordioso y Fiel. Y esto en apertura y valoración de quien quizá no cree, o no profesa religión, pero espera un mundo mejor y está dispuesto a poner mente, manos y corazón para ello, para la consecución de la paz en un sentido integral.

Ojalá nos lo conceda Dios y lo pongamos en obra. El Amor todo lo vence.

Felicitaciones por su obra.

+Oscar Sarlinga

Obispo de Zárate-Campana

Argentina

Fuente: http://www.zenit.org/article-34029?l=spanish