domingo, 2 de enero de 2011

SERENO, FELIZ Y PRÓSPERO AÑO 2011 ES EL SINCERO AUGURIO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA PARA TODA LA FELIGRESÍA Y LOS LECTORES DE NUESTRAS PÁGINAS Y BLOGS

EN LAS VÍSPERAS DEL PRIMER DÍA DEL AÑO SE CELEBRÓ EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA LA SOLEMNIDAD DE “SANTA MARÍA MADRE DE DIOS” Y EL OBISPO TRANSMITIÓ EL MENSAJE DE LA “JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ” DEL PAPA BENEDICTO XVI

Santa María Madre de Dios, en Belén de Escobar
En la noche del 31 de diciembre, en vísperas del inicio del Año 2010, el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa “de nochevieja” en la iglesia catedral de Santa Florentina, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Hugo Lovatto, de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado para las misiones, y de los Pbros. Pablo Iriarte, Nestor Villa y Agustín Villa, con la asistencia del diácono permanente Ricardo Dib. En efecto, la Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María, cuya fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de “María Madre de Dios”, pues ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay graffiti con oraciones y jaculatorias, así como pinturas con este nombre: “María, Madre de Dios”, como lo expresó Mons. Sarlinga en su homilía, y esto “muy anteriormente incluso” a la proclamación del dogma de la “Theótokos” o Madre de Dios en el Concilio de Éfeso, en el año 431.

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS, Theótokos
 El Obispo se refirió a continuación a la relación entre fe y razón, y a la fe y compromiso concreto con la transformación en y por el Amor en la sociedad actual, y en ese contexto hizo alusión al propósito del Papa Pablo VI al inaugurar las “Jornadas mundiales de la Paz” precisamente para el día 1ro. de enero, lo cual hizo en el año 1968. Hizo también alusión Mons. Sarlinga a la referencia de Pablo VI a la Paz como un “nuevo espíritu” que ha de animar a las relaciones entre las personas y los pueblos, y asimismo a “hombres nuevos” que son los que, llenos del Amor de Cristo, el Príncipe de la Paz, pueden colaborar con Dios en la creación de una renovada civilización, la tan mentada “civilización del Amor”. Luego se refirió al Mensaje del Papa Benedicto XVI, centrado en la Libertad religiosa, y puso especial acento en el punto 4to. sobre la familia, y en el punto 10mo. acerca de la contribución de la religión (y de las religiones, en sociedades multi-étnicas, y multi-culturales) en la consecución de la paz, y el afianzamiento de la convivencia en la sociedad civil.

Rostro de la MADRE DE DIOS en su adv. de Ntra. Sra. de Guadalupe
Imagen auténtica de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la diócesis
Al término de la celebración eucarística, el Obispo Mons. Sarlinga y los sacerdotes se dirigieron a la iglesia criptal (e invitaron a la feligresía a hacer lo propio) a los fines de rezar un responso por el eterno descanso del primer obispo de Zárate-Campana, Mons. Alfredo Mario Esposito Castro, junto a su tumba (ante el altar del Sagrado Corazón), dado que este 1ro. de enero se cumplió un año de su fallecimiento.

El Espíritu desciende sobre la Madre de Dios
A los fines de observar cuánto son actuales los presupuestos que llevaron a instituir la primera Jornada mundial de la Paz, en el año 1968, transmitimos a continuación en su integridad el Mensaje correspondiente de S.S. Pablo VI:

MENSAJE DE PABLO VI 1 DE ENERO DE 1968 AÑO NUEVO: DÍA DE LA PAZ MENSAJE POR LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ DE 1968
 
Nos dirijimos a todos los hombres de buena voluntad para exhortarlos a celebrar el “Día de la Paz” en todo el mundo, el primer día del año civil, 1º de enero de 1968. Sería Nuestro deseo que después, cada año, esta celebración se repitiese como presagio y como promesa, al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura.
Nos pensamos que esta propuesta interpreta las aspiraciones de los pueblos, de sus gobernantes, de las entidades internacionales que intentan conservar la Paz en el mundo, de las instituciones religiosas tan interesadas en promover la Paz, de los movimientos culturales, políticos y sociales que hacen de la Paz su idea, de la juventud -en quien es más viva la perspicacia de los nuevos caminos de la civilización, necesariamente orientados hacia un pacífico desarrollo- de los hombres sabios que ven cuán necesaria es hoy la Paz y al mismo tiempo cuán amenazada está.
La proposición de dedicar a la Paz el primer día del año nuevo no intenta a calificarse como exclusivamente nuestra, religiosa, es decir católica; querría encontrar la adhesión de todos los amigos de la Paz, como si fuese iniciativa suya propia, y expresarse en formas diversas, correspondientes al carácter particular de cuantos advierten cuán hermosa e importante es la armonía de todas las voces en el mundo para la exaltación de este primer bien que es la Paz, en el múltiple concierto de la humanidad moderna.
La Iglesia Católica, con intención de servicio y de ejemplo, quiere simplemente “lanzar la idea”, con la esperanza de que alcance no sólo el más amplio asentimiento del mundo civil, sino que tal idea encuentre en todas partes múltiples promotores, hábiles y capaces de expresar en la “Jornada de la Paz”, a celebrarse al principio de cada nuevo año, aquel sincero y fuerte carácter de humanidad consciente y redimida de sus tristes y funestos conflictos bélicos, que sepa dar a la historia del mundo un desarrollo ordenado y civil más feliz.
La Iglesia Católica procurará llamar a sus fieles a celebrar “la Jornada de la Paz” con las expresiones religiosas y morales de la fe cristiana; pero considera necesario recordar a todos aquellos que querrán compartir la oportunidad de tal “Jornada”, algunos puntos que deben caracterizarla; y el primero entre ellos, la necesidad de defender la paz frente a los peligros que siempre la amenazan: el peligro de supervivencia de los egoísmos en las relaciones entre las naciones; el peligro de las violencias a que algunos pueblos pueden dejarse arrastrar por la desesperación, al no ver reconocido y respetado su derecho a la vida y a la dignidad humana; el peligro, hoy tremendamente acrecentado, del recurso a los terribles armamentos exterminadores de los que algunas potencias disponen, empleando en ello enormes medios financieros, cuyo dispendio es motivo de penosa reflexión ante las graves necesidades que afligen el desarrollo de tantos otros pueblos; el peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas.
La paz se funda subjetivamente sobre un nuevo espíritu que debe animar la convivencia de los pueblos, una nueva mentalidad acerca del hombre, de sus deberes y su destino. Largo camino es aún necesario para hacer universal y activa esta mentalidad; una nueva pedagogía debe educar las nuevas generaciones en el mutuo respeto de las naciones, en la hermandad de los pueblos, en la colaboración de los pueblos entre sí y también respecto a su progreso y desarrollo. Los organismos internacionales instituidos para este fin, deben ser sostenidos por todos, mejor conocidos, dotados de autoridad y de medios idóneos para su gran misión. La “Jornada de la Paz” debe hacer honor a estas instituciones y rodear su trabajo de prestigio, de confianza y de aquel sentido de expectación que debe tener en ellas vigilante el sentido de sus gravísimas responsabilidades y fuerte la conciencia del mandato que se les ha confiado.
Una advertencia hay que recordar. La paz no puede estar basada sobre una falsa retórica de palabras, bien recibidas porque responden a las profundas y genuinas aspiraciones de los hombres, pero que pueden también servir y han servido a veces, por desgracia, para esconder el vacío del verdadero espíritu y de reales intenciones de paz, si no directamente para cubrir sentimientos y acciones de prepotencia o intereses de parte. No se puede hablar legítimamente de paz, donde no se reconocen y no se respetan los sólidos fundamentos de la paz: la sinceridad, es decir, la justicia y el amor en las relaciones entre los Estados y, en el ámbito de cada una de las naciones, de los ciudadanos entre sí y con sus gobernantes; la libertad de los individuos y de los pueblos, en todas sus expresiones cívicas, culturales, morales, religiosas; de otro modo no se tendrá la paz -aún cuando la opresión sea capaz de crear un aspecto exterior de orden y de legalidad-, sino el brotar continuo e insofocable de revueltas y guerras.
Es, pues, a la paz verdadera, a la paz justa y equilibrada, en el reconocimiento sincero de los derechos de la persona humana y de la independencia de cada nación a la que Nos invitamos a los hombres sabios y fuertes a dedicar esta jornada.
Así, finalmente, es de augurar que la exaltación del ideal de la paz no favorezca la cobardía de aquellos que temen deber dar la vida al servicio del propio país y de los propios hermanos cuando éstos están empeñados en la defensa de la justicia y de la libertad, y que buscan solamente la huida de la responsabilidad y de los peligros necesarios para el cumplimiento de grandes deberes y empresas generosas: paz no es pacifismo, no oculta una concepción vil y negligente de la vida, sino proclama los más altos y universales valores de la vida: la verdad, la justicia, la libertad, el amor.
Por la tutela de estos valores, Nos los colocamos bajo la bandera de la paz e invitamos a hombres y naciones a levantar al amanecer del año nuevo: esta bandera que debe guiar la nave de la civilización, a través de las inevitables tempestades de la historia, al puerto de sus más altas metas.
A vosotros, venerables Hermanos en el Episcopado, a vosotros, hijos y fieles queridísimos de Nuestra Santa Iglesia Católica:
Dirigimos la invitación que arriba hemos anunciado: la de dedicar a los pensamientos y a los propósitos de la Paz una celebración particular en el día primero del año civil, el 1deg. de enero del próximo año.
Esta celebración no debe alterar el calendario litúrgico que reserva el primer día del año al culto de la Maternidad Divina de María y al nombre Santísimo de Jesús; antes bien, estas santas y suaves memorias religiosas deben proyectar su luz de bondad, de sabiduría y de esperanza sobre la imploración, la meditación, la promoción del grande y deseado don de la Paz, de que el mundo tiene tanta necesidad.
Os habréis percatado, venerables Hermanos y queridos hijos, con cuánta frecuencia Nuestras palabras repiten consideraciones y exhortaciones sobre el tema de la Paz; no lo hacemos para ceder a una costumbre fácil, ni para servirnos de un argumento de pura actualidad; lo hacemos porque pensamos que lo exige Nuestro deber de Pastor universal: lo hacemos porque vemos amenazada la Paz en forma grave y con previsiones de acontecimientos terribles que pueden resultar catastróficos para naciones enteras y quizá también para gran parte de la humanidad; lo hacemos porque en los últimos años de la historia de nuestro siglo ha aparecido finalmente con mucha claridad que la Paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil); lo hacemos porque la Paz está en las entrañas de la religión cristiana, puesto que para el cristiano proclamar la Paz es anunciar a Cristo: “El es nuestra Paz” (Ef 2, 14); el suyo es “Evangelio de Paz” (Ef 6, 15): mediante su sacrificio en la Cruz, El realizó la reconciliación universal y nosotros, sus seguidores, estamos llamados a ser “operadores de la Paz” (Mt 5, 9) y sólo del Evangelio, al fin, puede efectivamente brotar la Paz, no para hacer débiles ni flojos a los hombres, sino para sustituir en sus espíritus los impulsos de la violencia y de los abusos por las virtudes viriles de la razón y del corazón de un humanismo verdadero; lo hacemos, finalmente, porque querríamos que jamás nos acusasen Dios ni la historia de haber callado ante el peligro de un nuevo conflicto entre los pueblos, el cual como todos saben, podría revestir formas imprevistas de terror apocalíptico.
Es necesario siempre hablar de Paz. Es necesario educar al mundo para que ame la Paz, la construya y la defienda; contra las premisas de la guerra que renacen (emulaciones nacionalistas, armamentos, provocaciones revolucionarias odio de razas, espíritu de venganza, etc.) y contra las insidias de una táctica de pacifismo que adormece al adversario o debilita en los espíritus el sentido de la justicia, del deber y del sacrificio, es preciso suscitar en los hombres de nuestro tiempo y de las generaciones futuras el sentido y el amor de la Paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor (cfr. Juan XXIII, Pacem in Terris).
Que la gran idea de la Paz tenga, especialmente para nosotros, seguidores de Cristo, su jornada solemne en el comienzo del año nuevo 1968.
Nosotros, los creyentes del Evangelio, podemos infundir en esta celebración un tesoro maravilloso de ideas originales y poderosas, como la de la hermandad intangible y universal de todos los hombres que deriva de la Paternidad de Dios única, soberana y amabilísima, y que proviene de la comunión que, in re vel in spe, nos une a todos a Cristo; y también de la vocación profética que en el Espíritu Santo llama al género humano a la unidad no sólo de conciencia sino de obras y de destinos. Nosotros podemos, como ninguno, hablar del amor al prójimo. Nosotros podemos sacar del precepto evangélico del perdón y de la misericordia gérmenes regeneradores de la sociedad. Nosotros, sobre todo, Hermanos venerabilísimos e Hijos dilectísimos, podemos tener un arma singular para la Paz: la oración, con sus maravillosas energías de tonificación moral y de impetración de trascendentes factores divinos de innovaciones espirituales y políticas, y con la posibilidad que ella ofrece a cada uno para examinarse individual y sinceramente acerca de las raíces del rencor y de la violencia que pudieran encontrarse en el corazón de cada uno.
Tratemos, por tanto, de inaugurar el año de gracia 1968 (año de la fe que se convierte en esperanza), orando por la Paz; todos, en lo posible juntos en nuestras Iglesias y en nuestras casas; es lo que por ahora os pedimos; que no falte la voz de nadie en el gran coro de la Iglesia y del mundo que invoca de Cristo, inmolado por nosotros, dona nobis pacem.
Paulus PP VI

martes, 21 de diciembre de 2010

EN NOCHEBUENA TENDRÁN LUGAR LAS FIESTAS PATRONALES DE LA IGLESIA CO-CATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR, EN BELÉN DE ESCOBAR (ZÁRATE-CAMPANA)

Imagen del Belén en Iglesia Cocatedral de la Natividad del Señor

La iglesia de la Natividad del Señor, co-catedral de la diócesis de Zárate-Campana, tiene el día de sus fiestas patronales en Navidad. Este año será considerada patronal la misa de Nochebuena, para lo cual el 17 de diciembre comienza una novena de oración, reflexión y acción apostólicas, bajo el lema “La Iglesia crece cuando vive en comunidad”. Cada día de la novena está inspirado en uno de los puntos del documento de la Vta. Conferencia General del Episcopado de Latinoamérica y del Caribe, en Aparecida.

Templo Iglesia Cocatedral Natividad del Señor de Belén de Escobar

El 24 por la noche el Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebrará la Misa de Gallo, con la concelebración del cura párroco, Pbro. Daniel Bevilacqua, y de los sacerdotes colaboradores de la jurisdicción parroquial, Pbro. Mauricio Aracena, Pbro. Nicolás Guidi, Pbro. Alfredo Antonelli, vicario parroquial, y Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado para las misiones y Representante legal del colegio “Santa María” de Escobar. Será la ocasión en que nuestro Obispo transmitirá a la diócesis su “mensaje de Navidad”. En tanto parroquia, la Natividad del Señor tiene una vasta y poblada jurisdicción, que incluye la atención de la parroquia de “Nuestra Señora de Itatí y San Juan de la Cruz”, con sus numerosas capillas, además de varios barrios y sectores del partido de Escobar. El templo co-catedralicio cuenta con unas bellísimas imágenes francesas del siglo XIX (en especial la del pesebre, con el Niño Jesús, María y José), así como con un valioso lienzo que representa a Nuestra Señora de los Buenos Aires, y una estatua de la misma advocación, entronizada este año 2010 en la festividad de los migrantes e itinerantes.

Natività, de Giotto
Cabe destacar que la ciudad de Belén de Escobar se encuentra en el partido de “Escobar” (que comprende también Garín, Ing. Maschwitz, Matheu y una parte de Maquinista Savio) y su iglesia matriz fue declarada por la Congregación de los Obispos como “co-catedral” de la diócesis de Zárate-Campana, en el año 2008. El 9 de mayo de 2009, con ocasión de las fiestas patronales de la diócesis (Nuestra Señora de Luján) la comunidad diocesana entera fue consagrada allí al Sagrado Corazón de Jesús, por el obispo, Mons. Oscar Sarlinga, todo el clero y numerosísimos fieles laicos que acudieron a la celebración.

LUGAR DEL NACIMIENTO DE JESÚS, EN BELÉN DE JUDEA
 Según el historiador Aldo Abel BELIERA, antes de la creación del pueblo de “Belén”, este lugar y sus inmediaciones era conocido por una posta, donde paraban para el descanso tanto pasajeros como animales que arrastraban las carretas, jinetes, o conductores de otros medios de transporte de la época que circulaban por el camino real para dirigirse a la provincia de Santa Fe. Esta posta es citada en documentos desde el año 1768 en el paraje de la “cañada de Escobar abajo”. El origen “Escobar” se remonta al año 1582, cuando Juan de Garay hace entrega de unas tierras a Alonso de Escobar, bautizando en ese acto a través de la “isla de Escobar”, todo el trayecto del arroyo, que toma el nombre Escobar o cañada de Escobar. Actualmente se la considera sociológicamente parte del Gran Buenos Aires y su población es de aproximadamente 300.000 habitantes.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Visita de Monseñor Mario Melanio Medina a la Parroquia Inmaculada Concepción

En el marco de la Misión Continental, Mons. Oscar Sarlinga invitó a la diócesis de Zárate-Campana al Obispo responsable de la pastoral de los paraguayos en el exterior

 
Respondiendo a la invitación, el prelado paraguayo visitó la parroquia de la Inmaculada Concepción de Maquinista Savio y fue recibido por la Delegación episcopal de migrantes e itinerantes


El pasado domingo 5 de Diciembre, S.E.R. monseñor Mario Melanio Medina, visitó a la comunidad paraguaya en Maquinista Savio. La visita se da dentro del marco de los festejos por los 25 años de creación de la Parroquia Inmaculada Concepción y la 38ª Misión del EPPA (Equipo Pastoral de Paraguayos en Argentina) en Argentina.

En torno a la Misión que organiza todos los año el EPPA (Equipo de Pastoral Paraguaya en Argentina) el pasado domingo 5 de diciembre, S.E.R. Monseñor Mario Melanio Medina, Obispo de la Diócesis de San Juan Bautista y las Misiones, enviado de la Conferencia Episcopal Paraguaya, por invitación de la Delegación Diocesana de Inmigrantes e Itinerantes visitó a la comunidad paraguaya de la Parroquia Inmaculada Concepción de Maquinista Savio.

La visita comenzó con un encuentro fraterno entre el obispo y la comunidad paraguaya, en donde conversaron abarcando diferentes temas de actualidad nacional y paraguaya, analizando diferentes tipos de necesidades materiales y espirituales que vive esta comunidad en nuestro País. Las personas pudieron transmitir sus inquietudes, sus anhelos y sus esperanzas, agradeciéndole al obispo la presencia de él entre ellos, haciéndole notar la alegría que tenían por saber que la Iglesia Paraguaya acompaña a sus hijos dispersos por el mundo.

A continuación del encuentro, se celebró la Santa Misa, presidida por el prelado y concelebrada por el Pbro. Alfredo Meoniz (Delegado Diocesano de la Pastoral de Inmigrantes e Itinerantes) y el Pbro. Timoteo Ramón Estigarribia (Sacerdote misionero paraguayo, párroco de Quyquyhó y Mbuyapey, Diócesis de Carapeguá). De la misma participaron dos diáconos permanentes de origen paraguayo, Vicente Vázquez Rojas (Diacono Misionero perteneciente a la Parroquia de Juan Nepomuceno y Secretario de Pastoral Social de la Diócesis de Villarrica del Espíritu Santo) y Ricardo Irala González (Capellán del EPPA).

Durante la homilía el Prelado destacó que el objetivo de los misioneros de nacionalidad paraguaya que se encuentran visitando nuestro país hasta el domingo 12 es expresar el acompañamiento de la Iglesia Católica que peregrina en el Paraguay a sus hijos que viven lejos de la patria.

Al finalizar la Santa Misa, la comunidad paraguaya compartió un ágape entre los asistentes, en donde no faltaron los platos típicos.








sábado, 4 de diciembre de 2010

El 8 de Diciembre se tendrán las Celebraciones en la Comunità "Cenacolo"

8 DE DICIEMBRE:CELEBRACIONES EN LA COMUNITÀ "CENACOLO" DE LA ASOCIACIÓN CIVIL "SAN LORENZO" EN LA CASA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN, EN EL QUINTO ANIVERSARIO DE SU ESTABLECIMIENTO EN LA DIÓCESIS


INVITACIÓN: Queridos amigos:
Queremos invitarlos a celebrar con nosotros el 5to. Aniversario de la inauguración de la Comunità Cenacolo en Argentina, con misa presidida por Mons. Oscar Sarlinga, el día miércoles 8 de Diciembre día de la Inmaculada Concepción. Adjuntamos a continuación el programa para las celebraciones de ese día:

A las 11 - Santa Misa. Presidida por nuestro Obispo diocesano, Monseñor Oscar Sarlinga

13. - Almuerzo

15. - Adoración Eucarística. Santo Rosario

17. - Testimonios de los jóvenes. Recital: "De las tinieblas a la luz"

¡LOS ESPERAMOS!

CARTA DE SOR ELVIRA
A continuación, transcribimos una carta de Sor Elvira (Fundadora de la Comunidad) a los jóvenes, extraidas del boletín nº 8 de la Comunità Cenacolo:

"Encontrar a Jesús es Nuestra Fiesta:

Queridos jóvenes, es la hora de recorrer el "santo viaje" de la fe. Ustedes son capaces de resistir, de buscar con tenacidad la alegría hasta el momento de encontrarla. ¡Y la fiesta de ustedes será encontrarlo! No olviden que no están ni estarán más solos: Él está siempre con ustedes porque el cielo de Dios es tu vida, si tú lo aceptas. Nuestro Dios solo espera eso, vive con el gran deseo de que le abramos la puerta para que pueda regalarnos su amor incondicional, fiel, que no desilusiona.
Muchas veces me pregunto cómo hace para amar a cada uno de nosotros, tan distintos, con una ternura así única, particular y personal. Él puede hacerlo porque conoce cada una de nuestras células, Él nos creo y nos quiso, nos llama por el nombre y frente a sus ojos somos: los resucitados, "una creación nueva", porque recibimos el Amor de Dios en ese espacio grandioso que es nuestra vida. Él viene porque es un Dios que ama ser recibido, está en la puerta de nuestra libertad y golpea: no lo dejemos afuera como un mendigo ¡abramos la puerta! Siempre lo repetía el amado Papa Juan Pablo II: ¡Abran,, abran de par en par las puertas a Cristo!" y el santo. Padre Benedicto XVI lo ha confirmado: "No tengan miedo de Cristo. El que lo deja entrar no pierde nada. Él regala todo..." Pero nadie puede hacerlo por nosotros, cada uno recibió el gran don de la libertad, y aunque la usemos mal, Él nos la sigue dando.
El Señor puso en nuestras manos la posibilidad de una vida transparente, alegre, pero para vivirla tenemos que tener el coraje de la oración que nos ilumina, de la Palabra de Dios que nos instruye y nos nutre, de la Iglesia que nos acompaña en el camino.
"Vinimos para adorarlo": esta frase nos lleva a Belén, a los Reyes Magos. También ellos iniciaron un viaje, supieron perseverar y llegaron para ver al Rey que buscaban: hicieron la experiencia del encuentro con Jesús recién nacido, pequeño, que no les dijo nada porque un niño recién nacido no habla, pero los Magos se arrodillaron para adorarlo, fueron locamente iluminados, fuertemente, como para cambiar el camino ¿por qué? Ese nuevo camino es la vida de ellos dada vuelta: allí, en Belén encontraron a Quien es la verdadera libertad, siempre nueva... hoy les toca a ustedes vivir este encuentro, principalmente porque son ustedes los que más quieren la libertad y ser felices. La verdadera libertad es vivir en la fe, dejar actuar al espíritu Santo que vive en nosotros, que nos libera de la esclavitud del pecado, de la cárcel, de las cadenas que se esconden en nuestra cabeza, que sofocan la conciencia.
Ustedes, jóvenes, son el futuro de la humanidad, son nuestra esperanza, son "la estrella de la mañana". No traicionen la confianza que Dios tiene en ustedes, déjenlo entrar, vivir en ustedes, porque Él los está buscando.

Sor Elvira, a los jóvenes y a cada uno de nosotros."



lunes, 22 de noviembre de 2010

En la diócesis de Zárate-Campana hay un compromiso de las jóvenes tras participar de “la Partida”

Luján (Buenos Aires), 19 Nov. 10 (AICA)
Movimiento de Partida de Zárate-Campana
Casi 50 adolescentes y jóvenes de la diócesis de Zárate-Campana participaron del 11 al 14 de noviembre en la casa de retiros Villa Marista, de Luján, de la XXXVIII Partida de Mujeres del Movimiento de Partida, que contó con la presencia de los asesores eclesiásticos, presbíteros Mauricio Aracena y Fernando Fusari.
El objetivo de este retiro para jóvenes de entre 15 y 18 años, explican los organizadores, “no es sólo que exista un lugar para compartir inquietudes, dudas y seguridades, sino también concientizarse de las cosas negativas que ocurren alrededor y comprometerse a modificarlas”.
Algunas de las participantes ya tenían actividades en sus parroquias, mientras que otras no habían tenido, según dijeron, una experiencia de fe tan fuerte. Sin embargo, la mayoría manifestó que estos días pudieron tener “un encuentro consigo mismas y con Cristo” y se comprometieron a cambiar sus ambientes de estudio o familia.
El Movimiento de Partida fue fundado en 1976 en la diócesis de San Isidro y hoy está presente en 11 diócesis del país, además de llegar hace dos años a la ciudad de Oslo, Noruega. En Zárate-Campana está presente desde hace más de 31 años y anualmente organiza una Partida de mujeres y otra para varones. Además de dos retiros mixtos: La Prepartida de principios de año y la Comunidad de Vida (CodeVi) a fin de año.
El próximo CodeVI será los días 26 y 27 de diciembre en la Villa Marista, para jóvenes de uno y otro sexo mayores de 15 años.
Informes: www.partidazc.com.ar.+

sábado, 16 de octubre de 2010

FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA Y DE ORACIÓN POR EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

A un año de su fundación por parte de Mons. Oscar Sarlinga y la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso.
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EL OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA INSISTIÓ EN LA IMPORTANCIA DE LOS GRUPOS DE PIEDAD ECUMÉNICA Y DE DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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El organismo diocesano encargado específicamente de tal misión es la COMISIÓN DIOCESANA DE ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO, que preside el mismo Obispo y cuyo Moderador I es el Pbro. Dr. Nestor Villa. Los grupos de piedad ecuménica y de diálogo interreligioso se están extendiendo en distintas ciiudades de la diócesis.
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MONS. OSCAR SARLINGA HA AFIRMADO QUE EL ECUMENISMO ESPIRITUAL, EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO E INTERCULTURAL Y LA COLABORACIÓN INTERECUMÉNICA E INTERCULTURAL EN LOS ÁMBITOS DE LA CARIDAD SOCIAL SON UNA DE LAS PRIORIDADES DE LA PASTORAL DIOCESANA.
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A raíz del último ENDEDIO (Encuentro Nacional de Delegados de Ecumenismo y diálogo interreligioso) se le solicitó al enviado por la diócesis de Zárate-Campana, Pbro. Dr. Nestor Villa, un informe acerca del funcionamiento de los "Grupos de piedad ecuménica" y de diálogo interreligioso, que fueron promovidos en la diócesis de Zárate-Campana de resultas del pedido del Papa Benedicto XVI acerca del "ecumenismo espiritual".

El siguiente informe fue enviado por el Pbro. Dr. Nestor Villa a la comisión episcopal de Ecumenismo y Diálogo con el Judaísmo, el Islam y las otras religiones, de la CEA:

CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA

Los mismos brotaron del consejo brindado por Monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana, en el seno de la Asamblea Ordinaria de 2009, la cual visitara unos momentos, suficientes para enderezar y encauzar el rumbo de la Asociación de Amigos de Santa Brígida de Suecia, asociación privada de fieles, luego de diversas dificultades las cuales detenían su crecimiento. Así, brotó del obispo, la concepción de orantes, particularmente o en grupo, con lazos jurídicos débiles, pero con un esquema de oración a semejanza que el Apostolado de la Oración que les conferirá una íntima y eficaz comunión espiritual. Solo debían comprometerse a rezar diariamente la oración propuesta cuyo texto contiene – como puede advertirse en anexo- todos los elementos de la UNIDAD. Exhortarlos también a participar anualmente de la fiesta de Santa Brígida de Suecia( Patrona del ecumenismo espiritual y del diálogo interreligioso en esta diócesis junto a la beata M.I.Hesselblad), y de la Peregrinación de Piedad Ecuménica a la Basílica de Luján el lunes previo a la Natividad del Señor. Su dependencia es directamente con el obispo a través de la delegación diocesana de ecumenismo y diálogo interreligioso. Un coordinador o celador relevará los datos de cada promitente y se lo comunicará al responsable diocesano.

MAYOLICA DEL MONOLITO EN HONOR DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA, ERIGIDO AL INGRESO DEL BARRIO "SANTA BRÍGIDA" DE LA LOCALIDAD DE MAQUINISTA SAVIO, DONDE ESTÁ UNO DE LOS GRUPOS DE ORACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA DE LA DIÓCESIS.
(Santa Brígida de Suecia fue declarada por Mons. Sarlinga como Patrona del ecumenismo espiritual en la diócesis de Zárate-Campana)
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IMAGEN DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA EN LA IGLESIA CATEDRAL DE CAMPANA, Y PLACA MARMÓREA CONMEMORATIVA DE SU DECLARACIÓN COMO PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL EN LA DIÓCESIS.
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LA BIENAVENTURADA MADRE ELISABETH HESSELBLAD (BEATIFICADA POR S.S.JUAN PABLO II) DECLARADA POR EL YAD VASHEM "JUSTA ENTRE LAS NACIONES",DECLARADA POR MONS. OSCAR SARLINGA COMO "CO-PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL Y DEL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO" EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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Primera Peregrinación de grupos de piedad ecuménica a Luján, el 21 de diciembre de 2009, siguiendo el pedido del Papa Benedicto XVI.
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Así fueron brotando los centros Santa Catalina de Vadstena (Pilar Centro), Nuestra Señora de Lourdes (Maquinista Savio-Barrio Santa Brígida), San Ricardo Reynolds (Campana), Santiago Apóstol (Baradero).

Habida cuenta de la escasez, casi ausencia de iglesias y comuniones eclesiales históricas, en nuestro territorio diocesano de Zárate-Campana, este medio promueve el amor y el deseo por la unidad de los cristianos según el mismo mandato del Señor Jesús, y despierta la inquietud del diálogo judeocristiano e interreligioso y la concordia en toda la familia humana. Estos centros habría que llamarlos "de piedad ecuménica" más de que de espiritualidad ecuménica como se popularizó en un primer momento.
El "florecimiento" de dichos centros radica en el cumplimiento de lo pedido por el Papa, la piedad ecuménica. Ahora bien, juntamente con ello, y pese a que no llevan también el título "y de diálogo interreligioso" (porque sería largo) son grupos que oran también por los frutos del diálogo interreligioso, en especial respecto del Judaísmo y el Islam, sin excluir a ningún otro, y que oran por el diálogo intercultural (expresión ésta también reciente del Papa Benedicto XVI, quien puso énfasis en que el diálogo interreligioso debe tener un componente fuerte de diálogo intercultural). Al mismo tiempo, dichos grupos buscan también proseguir su formación acerca del ecumenismo y diálogo interreligioso, participan de cursos de formación y prevalece gente de todas las clases sociales, clérigos y laicos, predominando, diríamos, de barrios humildes, personas que también tienen una actividad en la caridad social y en la promoción humana.... y que entre ellos no faltan jóvenes.

La ductilidad de los centros y el texto de la oración propuesta, la hacen adecuada para cualquier diócesis. Puede variarse la cura pastoral de quien los modere, obviamente el nombre del señor obispo en caso que se difunda por otras iglesias locales, etc. Por ello presentamos esta realización como subsidio para promover la base de todo apostolado, inclusive el ecuménico, que es la oración.

A MODO DE HISTORIA

Por primera vez en la historia de la diócesis de Zárate-Campana se realizó una peregrinación de «piedad ecuménica» a la Basílica de Luján, en el espíritu del «ecumenismo espiritual» que nos ha pedido el Santo Padre Benedicto XVI, Sucesor de Pedro. Los fieles laicos, y no pocos consagrados, procedentes de diversas regiones de la diócesis, y especialmente diversas asociaciones de fieles se congregaron piadosamente, fines de 2009, según el deseo del Santo Padre, para orar a la Virgen María por la unidad de la Iglesia y la concordia en toda la familia humana. De tal modo, haciendo «camino» con la Virgen, Pura y Limpia Concepción de Luján, la «Toda Hermosa», y siguiendo las huellas de Santa Brígida de Suecia, santa que destacó por su pasión por la mencionada unidad de la Iglesia, peregrinaron para adorar al Señor en la cercana Navidad, agradecer por el año 2009 y pedir por este año 2010 (que ya va promediando a sus fines) poniendo en los pies benditos de la Virgen las necesidades y la unidad de la Iglesia y la concordia social en nuestra patria, ya tan cercana al festejo Bicentenario.

Como hemos dicho, a modo de fuente de esta creciente pastoral se encuentra el encargo que el Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, había efectuado de modo específico a la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso acerca de la fundación y el fomento de «centros de piedad ecuménica» en distintos lugares de la diócesis, los cuales son una realidad naciente hoy, en las ciudades de Campana, Pilar y Baradero.

Cual antecedente fundacional, la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», radicada en la diócesis ha venido desde el año 2006 preparándose a la Navidad con una peregrinaciónen una recogida e íntima celebración en la cripta de la Basílica de Luján, en la capilla de la advocación mariana de Suecia, cuya imagen, la Inmaculada Concepción, talla de origen belga del siglo XV, está entronizada en Vadstena, primer monasterio fundado por Santa Brígida de Suecia, paradigma del «ecumenismo espiritual» a quien el Papa Juan Pablo II llamara «Profeta del III Milenio», y que en nuestra diócesis, desde el 8 de diciembre de 2007, junto a su discípula en el siglo XX, la beata madre Maria Isabel Hesselblad, ha sido declarada patrona de dicho ecumenismo espiritual.

Con la llamada en el corazón del pedido de Jesús: UT UNUM SINT, acompañado por la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida», con su director y moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo y diálogo interreligioso, el Pbro. Dr. Nestor Villa, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco de la iglesia catedral de Santa Florentina (y asesor diocesano de la Pastoral de Juventud), el Obispo presidió la Eucaristía para unos centenares de personas, quienes tuvieron que extenderse a lo largo de uno de los corredores laterales de la cripta, y relacionó en su homilía esta peregrinación “como un «eco» específico de la gran peregrinación del Pueblo de Dios de Zárate-Campana, que tuvo lugar en noviembre y en la que peregrinaron al Santuario 20.000 fieles desde todas las ciudades y lugares de la diócesis”.

En la misa de la primera peregrinación diocesana a Luján en ámbito ecuménico (y con espíritu de diálogo interreligioso) Mons. Sarlinga distinguió en primer lugar los «actos ecuménicos» (profundizando previamente sobre qué es el ecumenismo según el Decreto Unitatis redintegratio) del necesario y enriquecedor «diálogo interreligioso», y siguió con la explicación del «ecumenismo espiritual y la piedad ecuménica» según las enseñanzas de Benedicto XVI y las conferencias del Cardenal Kasper. Pidió luego Monseñor Sarlinga que el ecumenismo espiritual ayude a todos a tener «pasión» por la unidad de la Iglesia, citó al respecto la Constitución Lumen gentium, n. 8, del Concilio Vaticano II, y mencionó que la Iglesia de Cristo ha de ser siempre «Casa y Escuela de Comunión», de modo que ella sea “un recinto de paz y de amor, donde todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando”.

Destacó seguidamente la misión de comunión del Sucesor de Pedro, el Papa, y dijo también el Obispo en su homilía que la Casa de la Madre de Luján recibe cada año millares de peregrinos de nuestra diócesis, y que en ese 21 de diciembre, en vísperas de la Navidad, la «Virgen Hermosa» nos muestra un aspecto admirable de María, pues se trata también una «hermosa advocación», dado que desde los orígenes del cristianismo se ha llamado a la Virgen, la «toda hermosa». Por eso mismo –agregó- “las comunidades han de crecer en el espíritu de oración, para que se dé un florecimiento de la piedad ecuménica, que impulse también, comenzando por donde sea más prudente y conveniente, una acción mancomunada con dististintas confesiones y comunidades cristianas en bien de las virtudes sociales, los valores y la solidaridad, afianzados por un diálogo teológico serio y, sobre todo, por un corazón noble que tienda a la plena unión, profundizando en la Verdad, que es Cristo mismo”.

Mencionó el Obispo que la situación de la capilla sueca y escandinava (Capilla 34) de la cripta de la Basílica, y “su providencial vecindad frente a frente con la capilla greco-ortodoxa de Antioquia y otras advocaciones del Oriente Cristiano, llevan misteriosamente a comprender que la celebración de piedad ecuménica entraña un matiz de verdadera oración por la unidad y tiende puentes con las Iglesias del Oriente y las comuniones de la Reforma, en la común aspiración por esa ansiada unidad”.

En el itinerario de la procesión dentro de la vasta cripta, llegados a la capilla sueca la columna proveniente de Campana entonó el “Salve Regina” en honor de la Virgen y se preparó para la santa misa. Se realizó la lectura del profeta “He aquí que viene el Señor Todopoderoso: será llamado Emanuel, Dios-Con-Nosotros”(Cf. Is. 7,14; 8,10) en la antífona de la misa del día correspondiente a la novena de Navidad entonaron el “Angelus” como gratitud al Señor que se encarnó y nació de la Virgen María, que renace en nosotros por la Gracia y que vendrá a juzgar al mundo como Señor de la Historia.

El pasado año 2009, participaron de la peregrinación la Asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», la Legión de María («comitia» de las ciudades de Campana y Pilar), la Asociación de casitas de oración «Marana Tha» de Campana, la Asociación de docentes católicos de Campana, la Liga de madres de familia (comisión diocesana y comisión de Santa Florentina), la Asociación privada de fieles «Nuestra Señora de Lourdes» de Maquinista Savio y los diversos «Centros de piedad ecuménica» de Pilar y de Santiago del Baradero, entre los cuales se destacó la presencia de jóvenes.

Durante la animación litúrgica se escuchó las voces de la Comunità «Cenacolo», que destacó como canto a la Virgen un tema llamado “Estrella Polar”, pues llamamos a Jesús «el Lucero del alba» y a la Virgen María, la «Estrella del Mar», «pues nos lleva a Jesús a quien adoramos en el Pesebre de nuestro corazón», como se expresó en la guía de la misa.

Antes de terminar, el P. Néstor Villa agradeció al señor Obispo, ya que esa actividad piadosa, iniciada por un grupo de fieles en nombre propio, se había asumido con alcance diocesano, lo cual la hace patrimonio eclesial en plenitud. Agregó que como ya las entronizaciones que la Asociación hiciera desde 1998 a 2002, en esa cripta, las capillas sueca, inglesa y neerlandesa coadyuvaron y engrosaron otras muestras de peregrinar ecuménico, ahora se perfilaba una nítida vocación a difundirse en la diócesis a través de los grupos de piedad ecuménica en esta misa, tal como indican los 500 libretos recordatorios que se hicieran imprimir para la ocasión.

Al momento de concluir la eucaristía, Monseñor Galuppo dio lectura a la Bendición Papal para la ocasión, y el P. Néstor Villa algunas de las adhesiones de prominentes miembros de iglesias y comunidades cristianas. A modo de adhesión desde Francia, los “Amigos de Santa Brígida en Provenza” habían hecho llegar una lámina del crucifijo bizantino eslavo, con la Virgen de la Ternura en el superior lateral, y Santa Brígida y Santa Catalina de Suecia, que pintara un artista búlgaro para la Abadía de Vadstena (Suecia) cuya copia se encuentra en la “Chapelle Sainte Brigitte” de Provenza (Vidauban). Un joven artesano de “Comunità Cenacolo” lo dispuso y preparó en una cruz de madera de un metro de altura y se usó como cruz procesional en la ceremonia.

jueves, 14 de octubre de 2010

CERCA DE 10.000 PERSONAS EN LAS FESTIVIDADES PATRONALES DE PILAR, DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.org/

PILAR (DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA): Cerca de 10 mil personas participaron de la procesión, la misa de las Fiestas patronales y el posterior desfile en el día de Nuestra Señora del Pilar


Mons. Sarlinga en fiestas patronales de Pilar


Fiestas patronales de Pilar 2010


Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010


Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010


Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

Con multitudinarias actividades que congregaron a alrededor de 10 mil personas en los alrededores de la Plaza 12 de Octubre se cerraron ayer las Fiestas Patronales 2010 en honor a Nuestra Señora del Pilar, en el día de las Fiestas Patronales de la ciudad y partido de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, diócesis de Zárate-Campana.

Un día después de que cerca de 50 mil vecinos presenciaran diversos espectáculos culturales y musicales en el escenario central montado en Rivadavia y Bolívar, el día 12, otra multitud se reunió en el casco histórico de la ciudad para participar de la procesión presidida por la imagen de la Virgen, de la santa misa celebrada por el Obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, y del ya tradicional desfile cívico militar.

La jornada festiva de ayer se inició a las 15.10 en el Monumento a los Bomberos Voluntarios ubicado en Tucumán y Chacabuco, donde numerosos fieles partieron en la procesión junto a la histórica e insigne imagen de Nuestra Señora del Pilar.

Entre cánticos, aplausos y oraciones, la columna de fieles recorrió los 500 metros que separan el punto de partida con la Parroquia, donde a partir de las 16 dio comienzo en un altar colocado en la acera, mirando hacia la plaza, la celebración litúrgica oficiada por el Obispo y concelebrada por los vicarios generales, Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, por el cura párroco de la parroquia del Pilar Jorge Ritacco y por una veintena de sacerdotes, principalmente del Decanato "Pilar" de la diócesis. Asistieron dos diáconos permanentes.

Las canciones que acompañan cada uno de los momentos de la misa fueron interpretadas por el grupo juvenil que dotó a la liturgia de una dosis extra de entusiasmo y alegría, tanto más que diversos jóvenes universitarios habían misionado el centro de la ciudad días antes.

El desfile

Tras la misa, se concretaron los últimos aprestos para dar inicio al desfile cívico militar que coronaría los festejos. Luego de El intendente y sus colaboradores se trasladaron hacia el palco oficial montado sobre Rivadavia, frente al escenario principal de las Patronales, donde se colocaron también los concejales; el obispo; autoridades policiales y de distintas entidades intermedias; y el secretario de Turismo bonaerense, Ignacio Crotto, quien también se hizo presente en el acto central de las Patronales.

HOMILÍA DEL OBISPO

En su honilía, el Obispo recalcó que es tradicional en Pilar el celebrar con grandes festividades el 12 de octubre , día en que tienen lugar las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Pilar.

"En efecto -dijo-, ese día la comunidad de Pilar celebra la fiesta de su Santa Patrona, la Ssma. Virgen en su advocación de “Nuestra Señora del Pilar”, tal como es venerada la Madre de Dios en Zaragoza (España) en razón de la conocida tradición de la aparición de la Virgen al Apóstol Santiago (el Mayor) y a sus discípulos hacia el año 40. La presencia de esta advocación de la Ssma. Virgen en estas tierras, traída por los pobladores españoles, data del año 1729, cuando una vecina del primitivo pueblo ofreció para la exposición al culto público una imagen de la Virgen Del Pilar, en una capilla erigida, por entonces, en su propiedad".

A continuación trazó una relación entre la Virgen del Piilar y el Apóstol Santiago en la evangelización del norte bonaerense. "Tal como lo señalara en la homilía del 25 de julio ppdo. -afrirmó- en “Santiago del Baradero” (fecha en la cual dicha ciudad cumplió 395 años) existe un eje espiritual entre la devoción a la Ssma. Virgen del Pilar y la veneración del Apóstol Santiago, habiendo sido toda esta zona norte de la Provincia de Buenos Aires profundamente influenciada por la corriente española, en su encuentro con los pueblos originarios. A partir de 1630 llega a estas tierras la imagen de la Pura y Limpia Concepción, llamada del Luján, por el hecho prodigioso de haber querido “quedarse” junto al río homónimo, como signo de su maternal protección sobre el pueblo argentino”. Les pido que tengamos en este año un especial recuerdo del Apóstol Santiago, en el Año Jacobeo, en el cual el Papa Benedicto XVI visita también Santiago de Compostela".

Hizo luego Mons. Sarlinga referencia al templo parroquial, de espléndido estilo y de belleza singular, se ha beneficiado con una importante restauración en los últimos años, la cual prosigue en vistas a que quede enteramente restaurada; considerándolo un verdadero patrimonio religioso y cultural para la región y para el país, destacando a la vez que desde esa "parroquia matriz" se desprendieron las actuales diversas jurisdicciones parroquiales. La parroquia matriz, Nuestra Señora del Pilar, es la histórica y que conserva la venerable imagen de la Ssma. Virgen. Y también “Nuestra Señora de las Gracias” en el Barrrio “Peruzzotti”. Luego, en la ciudad de Presidente Derqui (partido de Pilar) la parroquia “San Antonio de Padua”. En Manuel Alberti (Pilar), la parroquia “Santa Rosa de Lima”. En Villa Rosa (Pilar) la homónima parroquia, “Santa Rosa de Lima”. Desde 2006 en adelante Mons. Dr. Oscar Sarlinga creó las parroquias de “San Luis Gonzaga” (de Manzanares-Fátima, Pilar), de “San Manuel Mártir” (de La Lonja, Pilar) y de “Nuestra Señora de Luján y San José Obrero” (en Zelaya, Pilar).

Al hacer referencia a la lectura del Apóstol San Pablo, acerca de vivir en paz y en armonía, dijo el Obispo que el Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada mundial de la paz (2008), se refirió precisamente de la familia humana como “comunidad de paz”. Afirmó: "Vale la pena considerar algunas ideas que ofrece este mensaje sumamente actual. Una familia vive en paz cuando todos sus miembros se ajustan a una norma común: esto es lo que impide el individualismo egoísta y lo que mantiene unidos a todos, favoreciendo su coexistencia armoniosa y la laboriosidad orgánica” (n. 11). Este principio, que vale para la familia, vale también para las sociedades y para la humanidad: Para lograr la paz trabajar a favor de la familia ¿Existen normas jurídicas para las relaciones entre las Naciones que componen la familia humana? Y si existen, ¿son eficaces? La respuesta es sí; las normas existen, pero para lograr que sean verdaderamente eficaces es preciso remontarse a la norma moral natural como base de la norma jurídica, de lo contrario ésta queda a merced de consensos frágiles y provisionales” (n. 12)" [1]

Dijo Mons. Sarlinga que se encontraba verdaderamente feliz en ver a la comunidad unida y con un propóstito de vivir en paz, con alegría y trabajo mancomunado. En nuestros tiempos, sin embargo, no dejan de verse sombras, aunque siempre pueden ser disipadas por la buena voluntad y una acción decidida movida por el Amor. "En cuanto a los obstáculos a la construcción de la civilización del Amor, -mencionó- no podemos dejar de mencionar el preocupante auge, en nuestra sociedad de la violencia delincuencial; por ello son bienvenidas todas las acciones que las autoridades competentes puedan legítimamente realizar para proteger al que podemos llamar “el ciudadano-hermano”, nuestras familias, nuestros hijos, sí, sean hijos según la sangre o hijos según el Espíritu. Ya en el año 1978, el Papa Pablo VI, en su Mensaje para la XI Jornada mundial de la Paz, decía que este tipo de violencia por parte de privados, incluso aunque esté “(…) astutamente organizada en grupos clandestinos y facciosos, asume proporciones preocupantes (…) Se la podría definir delincuencia (…) Ella deriva de una decadencia de la conciencia moral, no educada ni asistida, penetrada con frecuencia por un pesimismo social, que ha apagado en el espíritu el gusto y el compromiso por la honestidad profesada por sí misma, así como ha apagado lo que hay de más hermoso (…) en el corazón humano, el amor, el verdadero, noble y fiel” amor[2]".

A continuación destacó el Obispo el trabajo pastoral en la parroquia, la misión de los jóvenes, la preparación de la novena, con sus diversos temas homiléticos, la participación de las capillas y de los centros pastroales, y asimismo de los colegios católicos y la numerosísima feligresía, que expresan, dijo, "una gran esperanza para nosotros", la esperanza que no defrauda, la que viene de Cristo, el Señor.

Notas:
[1] Benedicto XVI, Mensaje de Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Paz 2008: La familia, comunidad de paz
[2] Cf Pablo VI, MESSAGGIO DEL SANTO PADRE PAOLO VI PER LA CELEBRAZIONE DELLA XI GIORNATA DELLA PACE, Ciudad del Vaticano, 1° de enero de 1978